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Mostrando entradas de 2013

La búsqueda interior está afuera.

After chabon / Llegando los monos. Necesidad de darle crecimiento a la exploración de sí y a la formación del ego sano, para poder otorgarle una soga y un abrazo a quien sea. Llamativo es que para encontrar algo que hay dentro nuestro haya que salir a lo externo. DON'T TURN BLUE (real life is inside) . Pero la luz de adentro crece y se hace ver cuando sale a la intemperie donde cada sol se presenta como un nuevo horizonte. And maybe we'll find that we're not alone. Es eso de caminar donde nadie cercano vaya a acompañarte, eso de darte cuenta en la soledad del pensamiento que no estamos solos, que la soledad es sólo un chamuyo de los edificios. La furia del mar, el viento chocando sobre la piel. Una explosión incendiaria y purificadora para el despertar. De todas esas secuelas sacamos las conclusiones y corremos hacia el cambio constante y antisistemático, manejado por las reglas de los dados. BURSTING OUT OF THE OCEAN! Dejala ir, que se vaya lejos y se pierda contempl...

Trenes.

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Tren de La Plata a Constitución. Belleza poética de ver la luna desde la ventana del tren. La guitarra que viene del vagón de los malabaristas con esas canciones que terminan de generar la atmósfera justa, combinada con las luces que nos regala el cielo. No hay lapicera en mano, pero las palabras fluyen igual. “La locura es poder ver mas allá” resuena. Quienes no lo saben admirar son aquellos para los que la mediocridad es normal. Tren de Constitución a Mar del Plata. El sol cayendo sobre los campos del centro de la provincia, y entrando por la ventana impactando en la visión, lo cual le da a toda la situación del tren un toque literario, como parte de una novela. Aunque puede ser sólo una combinación del humo del último vagón y la influencia de Roberto Arlt, es el sentimiento que experimento ahora. Nada me remonta a lo que es (¿o solía ser?) mi realidad en casa. Todo funciona de otra forma, impera el aquí y ahora. Desde esta perspectiva, cualquier cosa que se busque puede ser ...

Escrito del antes y después personal.

No te nubles, cielo mío. No pares de iluminar el camino, no permitas que caiga en medio de tal avance. De un momento a otro esos colores que marcaban un momento vital, se desvanecen en un gris desteñido. Los triunfos que creíamos haber conseguido ya no están. Estábamos tan cerca, acariciando esa copa que se va de las manos, sin permitirnos probar un trago. Se avecinaba esa revolución, lo sentíamos en el viento de tormenta en una tarde soleada, y ahora no hay viento que seque nuestras prendas. ¿Qué es lo que nos está pasando? Voy dejando que ese gris capitalice todo, que conquiste la vivacidad. Y sólo puedo ver el techo como reacción de conciencia inevitable. Pierdo el camino, pierdo los víveres conseguidos, pierdo la esperanza revolucionaria que invadía de sonrisas mis días. Todo se estanca así, y los canales quedan tapados. Toda la comunicación que habíamos logrado se trunca, perdiéndose los barcos que cruzaban el Pacífico. Un hermano que se va, una puerta que se cie...

Similares borradores encontrados y recopilados meses después.

Madre de todo ser, asilo de toda vida. Que nos halle perdidos los dos y encontrados bajo la misma casualidad. Mirando el atardecer, el de ese cielo un poco más real. Alunizando una vez. Ahí está tu voz otra vez. A mí me enloquecía tu mirada, escucharte me gusta tanto o tal vez más. - Alunizando tus pupilas, perdido en tu mirar. Tal vez no sepas que es lo que tanto me pierde, y me lleva. Tal vez pienses que solo miro buscando lo de siempre. Yo busco tus destinos, trato de llegar a lo que ellos quieren mirar. Yo busco olvidarme del día nublado, perderme una vez más, viajar al gran lugar. Yo busco lo que está detrás del cielo, y en ese segundo que me mirás, creo saber bien donde está. A veces puedo colgarme nadando en otro cielo más, pero en ese segundo que me mirás, como yo, sabés bien donde quiero estar. Y ahí es cuando caigo en que el gran lugar, tan lejos no está, sólo hay que saber llegar. En ese momento aparece tu voz, cayendo en lo concreto de preguntar por algo banal. Me doy...

Belleza de domingo.

Últimamente estoy tratando de disfrutar un poco más de los domingos, de darme cuenta que no es verdad eso de que todo está muerto, de que es un día que no tiene sentido. Tiene sus detalles únicos que no suceden siempre, o que no te acordabas que habían sucedido. Domingo es bajar las escaleras y que sea vea todo medio apagado, encandilado por el sol que daba en la terraza. Domingo es salir a pasear con el Tripp y que la calle esté admirable como nunca. Domingo es cientos de abrazos de gol. Domingo es el mediodía más apacible en la plaza San Martín. Domingo es escaparse por abajo de la mesa en la casa de la abuela. Domingo es horas peloteando e inventando juegos con chicos que recién conociste. Domingo es un amanecer completo acostado en el pasto. Domingo es que te pregunten “¿Qué tenés ganas de hacer?” y que de tantas ideas no puedas decir ninguna. Domingo es andar en bicicleta por la calle de tierra y tratar de meterse en la casa abandonada. Domingo es dar una vu...

Über die anstarren.

Hay un momento en que las miradas conectan de cierta forma que el sentimiento que se experimenta queda completamente expresado. Es como si hubiera una construcción colectiva, una formación dual de una hilación de pensamiento compartida. Similar a la explicación magnetista de Mesmer, de un flujo que se transmite en la hipnosis desde el hipnotizador hacia el paciente, sólo que sin etiquetas ni jerarquías, con mayor armonía y totalidad. Se transmite en ese momento lo que sea: una frase, una sonrisa, un argumento de vida, un beso, el anhelo de un suceso impermeable, una soga. Todo... hasta el alma en sí. Fluye la verdad en un hilo intangible conectando zonas jamás calculadas, o esperadas hace siglos por los hambrientos en busca de profecías. A lo largo de la vida las masas suelen actuar como burócratas del sentir. Todo se guía por los comandos estipulados y bajo los tiempos que plantean los de arriba. Se supone que las relaciones se tienen que dar en tales lugares y de tal forma para que...

No hay cámaras en las maravillas sepultadas por la selva.

En mi vida casi no hay fotos, no se encuentran registros de mi transcurrir. Busco caminar por senderos que no comenten sobre mi andar. Detenerme a asombrarme en parajes desolados, que no se acerquen a la civilización de los sobrios habitantes. Desde esos ocultos miradores se observan vuelos sin destino y claves de lo real que se pierden entre las nubes, intercaladas en figuras poco reconocibles. Maravillas que quedaron sepultadas por los árboles serán descubiertas por algún viajante que, con machete en mano, se tope con las pirámides. Un viajante que se cree el primero en ver tanta magnitud. Pobre de él, no sabe de la grandeza de los siglos pasado. Es sano que no nos observen las cámaras, que no cuenten nuestros pasos. Podemos ser realistas con nuestros detalles del renacer, con nuestra comunicación que lleva a la luz. Los faroles de la avenida no iluminan más que la antorcha incesante. Sabemos del fuego y de sus propiedades fundantes del estilo libre, de la fragancia pura que esta...

Sin ataduras.

El sábado a la noche se rompió la caja de mi armónica. Creo haber entendido lo que me quisieron comunicar. Para hacer llegar a buen puerto un sentimiento, algo que corre dentro de las venas, hace falta expresarse con libertad. Primordial es, a partir de esta etapa, dejar salir las notas guardadas, liberar los cardenales de cresta anaranjada, y que sean siempre su verdad. Es hora de cruzar los ríos, de decirte al oído lo que mis ojos gritan. Es hora de llegar al bosque. Si, creo haberlo entendido. Lo que salga de mis dedos, de mis pulmones, ya no tiene que quedarse en mí. Ahora quiere tocar cada puerta y deleitarse con cada bienvenida. Sumergirse en tu persona y hacerte vivir un millón de realidades. O tal vez sólo se rompió la caja de la armónica. No. Es imposible que eso no tenga un significado.

Nietzsche y bossa nova.

Tanta esencia, tanta alma, tanto espíritu. Nos estamos olvidando de algo primordial. Nuestro cuerpo es el que siente en primera instancia. No sé si será algún discurso de Zaratustra o si será la bossa nova de fondo, pero hay algo que nos invita a salir de los recovecos de la psiquis para movernos. Dejarnos llevar por un bajo y unos vientos, salir a la ruta, disfrutar del sol del mediodía sobre la cama. La esencia es la esencia, pero el cuerpo es lo esencial. Al menos acá y ahora. La canción puede tocar el alma, sí. Pero no sin antes romper con tu carne. Dos horas fugases pueden hacernos conocer por dentro, luego de sentir el cosquilleo. Puede motivarnos en el interior algún prócer. Aunque poner el pecho es exterior. De todas formas, la realidad del cuerpo no nos debe hacer creer que no hay forma que moldee nuestra materia. Hay un mar adentro en el que podemos nadar durante horas, días, meses y perder la noción del tiempo. Pero si toda esa experiencia interior no se ...

La respuesta está en los ojos.

Personas esperando colectivos que nunca llegan, que no existen. Colas interminables de gente que ya no sabe para qué esta haciendo cola. Todos se dejan llevar por las visiones que les hablan a sus bolsillos. Ya nadie piensa en la idea de dejar esta ciudad. Ya nadie anhela. ¿Vivir para subsistir? No! Vivir para vivir, para sentirse existente. Pero acá no es así. Parecen sobrar motivos para hundirse en el engranaje. Cae una lluvia leve, de esas que casi ni mojan pero molestan igual. No sabemos muy bien cuando empezó a llover. No sabemos si alguna vez no llovió. El humo de las fábricas o la neblina casi ni dejan ver, casi imposibilitan la comunicación. Aunque tal vez sea el polvo que levantan los autos. Debe ser eso, debería. Una tarde paré a un tipo en la muchedumbre y le pregunte porqué. Nunca me vió. Él no sabía que yo estaba ahí. Yo tampoco. Reaccioné. Algo pasaba. El problema era que no pasaba nada. Todos caminaban sin ir. Fuí a la estación tercera. No sé porqué fu...

Resurrección solar

Apuesta en la matutina sin confiar en la chance de ganar en el último tiro. No encuentra en el espejo a ese loco con gracia que se la juega a ciegas. Su futuro no es claro, una brújula incierta lo guía ya hace meses. Yendo a ningún lado, rodeado de extraños que conocen su nido. Juega all in a la nada esperando con ansias la llegada del día. Un par de acordes truncados le giran por la mente y no llegan a los dedos. Ya no hay en los diarios noticias que le expliquen el porqué de la historia. No se dá cuenta nunca que el protagonismo es su esencia más propia. Sabe muy bien que eso no se perdió. Está en cada escena y no en el guión. El sol de a poco se asoma y no es un dios. No hace falta un mito, hay resurrección. Detrás de aquella sierra aparece el sol. Los rayos queman, llenándonos. Ya no quedan excusas, no hay porqué dudar. Brillar como aquella tarde que nos escapamos para brillar. Yo sé muy bien que eso no se perdió. Si hay niebla, sin ver siempre fue mejor. La m...

Delgada, ínfima.

¿Pasarías la línea sabiendo que, aunque puedas bailar sobre todos los diamantes, no vas a poder volver? ¿Entrarías en el certamen aunque seguramente pierdas la noción de juego y la de realidad? Para caminar sobre la cornisa hay que ser conciente de la altura y de la posible muerte que ella conlleva. Mirarla, adorarla y esperarla sin buscarla, siendo luz todo el tiempo, aprovechando cada duda y cada camino. Desde esta perspectiva se puede ver todo tan claro. Bajo el protagonismo de la locura llegamos a instancias incalculables, que alcanzan la cima con facilidad, pero no son aceptadas por los términos de la sanidad. Tres saltos. Aterrizando el último ya nada es lo que ellos llaman real. Delgada es la línea entre el delicioso abismo y la gris cotidianeidad. Ínfima.

Quehaceres cuasi internos para una semana productiva/interesante (no todo tiene que ser un intento de poesía).

- Escuchar algo de Pat Metheny Group. - Destapar y liberar los canales energéticos. - Empezar a estudiar antes de que sea muy tarde. - Hacer lo que pienso y no pensar tanto lo que voy a hacer. - Activar. - Sacar a pasear al Tripp. - Adentrarme para conocer. - Empezar a terminar de leer Así habló Zaratustra , de una puta vez. - Desutopizar lo claramente alcanzable (y lo no tan alcanzable también). - Agarrar la guitarra sin quitarle prioridad a DHEP I (Ni a EPIS II, ni a Social I). - Juntarme con gente que fomente mi creatividad y mi espíritu productivo. - Irme a dormir cuando me dí cuenta que ya es tarde, y no varias horas después. - Alguna que otra cosa que me estoy olvidando y espero no olvidarme mañana.

Domingo 7 AM, siendo.

¿Cuáles son mis fantasmas y cuáles son mis flechas hacia el supuesto destino? ¿Cuál es el camino a seguir y cuál es la pérdida de todo camino? Ser, existir, caminar otra vez... Crear.

Algo hay ahí.

Algo hay en tu voz, algo hay en tu lucha. Algo hay escondido entre las letras de tu pintura. Algo hay en tu mensaje suave, en la sonrisa inesperada. Algo que no se desvanece pero algo que nubla. Algo hay en tu estrella, en la que brilla sobre tu cabeza. Algo hay escrito en tus diarios de motocicleta. Ese algo que a tantos une y a muchos dispersa. Que a algunos lleva a la ruta y a otros a ondear banderas. Algo hay en la idea, mucho más fuerte que en la ciencia. Algo más real que una frase, que tiene que ver con la poiética. Tal vez no sea parte de lo que ellos llaman realidad. Pero en realidad sólo no es corpóreo. No deja de ser real. Algo hay en tu presencia en una mañana cualquiera perdida. Algo hay en tus dibujos que se camuflan en la rutina. Algo hay en el pelo largo, en la libertad de un comentario. En la solvencia que no encuentro ni en mis noches de cine precario. Algo hay en la pasión de los domingos, en la euforia de la salida. Algo ahí, en la lágrima por l...

Deseo o necesidad; Grito o refugio.

Ya se fueron los últimos calores del invierno, y con ellos se fueron todos los sentimientos de felicidad simple, de felicidad sin necesidad. Ya se saborea ese gusto a inconcluso, a que algo no cierra. El frío se avecina, y sabemos que es difícil superarlo sin un refugio. Deseo y necesidad se confunden. Tal vez uno quiere respirar el aire puro, llenarse el pecho y gritar; ¿pero es eso lo que necesita? Creo que no sabemos lo que necesitamos, ¿pero como voy a saberlo si ni siquiera sé que es lo que deseo? ¿Deseo seguir buscando y gritando sobre caminos efímeros (caminos efímeros, autopistas eternas)? ¿Deseo encontrar ese refugio seguro, que huele a memorias luminosas? ¿O deseo seguir buscando otro refugio, que me sorprenda en la madrugada? Y sobre la necesidad, ¿realmente necesitamos refugio, o sólo es producto del viento y de las tardes nostálgicas? No tengo idea, desconozco, ignoro las respuestas... No las quiero saber. La ignorancia es uno de los errores más comunes de la espec...

De lo efímera que puede ser una situación ideal a la necesidad de no perder la inocencia.

Lo que hoy es la vida entera y algo más, mañana puede ser tan efímero como banal. Ese pez que decidido busca el anzuelo, sin pensar en lo fatal, de repente se pone exquisito, con su gusto particular.  Fuiste al costado oscuro, querías sentarte en esa mesa sin motivo para conversar. Te espera de brazos abiertos en cada esquina, pero no creas que te vá a cobijar. Tiene más que una maqueta para mostrarte, pero en esa ciudad la gente no se mira a los ojos, todos tienen algo que ocultar.  El chico que contaba hasta cien ya no te reconoce, pero sabe que en el fondo seguís estando ahí. Sin querer dejar de jugar. No dejes de jugar, no dejes de jugar. Aunque pase el coche sin patente, no dejes de jugar.