Entradas

Mostrando entradas de enero, 2022

Domicilio en otro planeta

Un jazmín perdido en el tiempo de calle Moreno incita mi olfato deseante. Yo camino como cuando no buscás nada pero esperás encontrarte. El cielo está de película y enaltece lo magistral del pino que me cobija, mientras enero calma sus temperaturas asfixiantes. ¿Te conozco? ¿Naciste acá o tenés domicilio en otro planeta? Es que me das vuelta la cabeza, como una vertical. Dicen que las raíces de un árbol son tan grandes como su copa. ¿No te sorprende el mundo de lo subterráneo? Todo eso que no vemos pero nos hace ser como somos. Los engranajes de mi cabeza se disuelven con limonada, y a mí me encanta como se arruga tu cara cuando te hago reír. Las nubes se parecen al mar. El universo pide una vueltita. ¿Y si caminamos por una calle donde no nos crucemos a nadie?

Confidente a contramano

Ella siempre lleva un fibrón en el bolsillo, huye de las luces que encandilan y raya weas que te hacen pensar. En la noche conoce las baldosas secretas donde se esconden los tesoros del descarte, y por la mañana no deja que la despierten las agujas del reloj. Sus ojos ven la montaña en la avenida, ven la injusticia dormir en las plazas, ven la desgracia posar en los Mercedes pero se cierran ante lo que agradece sincero. Con o sin destino, camina rápido. Nada la apura, pero nada pausa su andar, Siempre parece estar yendo a algún lado, aunque siempre dé las mismas vueltas por el centro que ya no es un barrio. Cuando se va ya tiene plan para el viernes, y cuando vuelve ya no hay donde volver. Entonces visita el nido de las lagartijas que no tienen nombre pero cambian la piel. Seductora de deseos de ultramar, confidente a contramano, entre las balas de una realidad que no son noticia en los diarios.