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Mostrando entradas de 2014

Lo efímero y la pluma.

¡Esto es efímero! ¡Ahora efímero! Avanza corriendo, saltando los escalones. Con la sonrisa, esa mueca de incertezas, busca llegar a la próxima cima con los ojos cerrados, para que lo sorprenda la caricia del sol seco o la inevitable tormenta de cada día. "El refugio es lo de menos. Tengo lanza y tengo sombrero", dice mientras se dibuja la mueca una vez más, desvaneciendo lo que queda de las nubes. Sabe bien que del futuro no sabe nada, y en eso encuentra el bienestar. Aunque desde otras pupilas cercanas pueda ser la fatalidad. Es que al romper los cubículos y explorar, necesitás de la falta de esquemas. Por el camino ya sabés el final, al costado están las historias. Y ahí está la rosca del cuento, en la fruta que vas a probar mañana. Es riquísima la naranja de todas las mañanas, pero hasta que no pruebes la guanábara vas a caminar siempre la misma calle y no vas a entrar en nada nuevo. Y lo nuevo te da la seguridad al descansar de que el cansancio valió la pena. Olvida e...

Brújulas de un nuevo renacimiento.

Era predecible. Es más, estaba predicho. Aunque podíamos pensar que la Tierra seguiría girando insatisfecha, que los mecanismos eran eternos; sucedió una vez más. Y cambió todo de órbita. Cambiamos las leyes. Las brújulas se destruyen y renacen en nuevos dialectos. Y así fue que apareció una caricia del universo. Aparece todo coexistiendo con el motivo de que logremos crear. Sin conformarse, ojo. La oscuridad no debe guiar la creación, eso nos lleva a las complejas oscilaciones hacia la destrucción. Nos están tocando la puerta de adentro para decirnos una verdad eficiente. Inventemos un reflejo, alcancemos la identificación más pura. Con la cuerda o la pluma, y siempre mediante la belleza de los actos. Obra sanadora de la entelequia general. Lo necesario para no hundirse en las dolorosas arenas, es el dinamismo de la creación. Está en nuestras manos, y es una bola de energía.

Cuando se derrumbaron las paredes.

Sentí que las paredes se derrumbaban, sentí que ya no había jaula para el cardenal aquel. La casa se caía y la pileta se hacia mar. No me convencieron con los hologramas. Es que los fueron convenciendo a todos. A todos les dijeron que agua y alpiste no les faltaría. A más de uno le prometieron una fruta que acabó con la discusión. Es así la cosa, simple. Vos te mostrás, de vez en cuando (y más te vale) cantás. Te cierran la puerta y hasta mañana. Muestra, canto y hasta mañana otra vez. Ya todos se olvidaron del bosque y de recolectar, y por sobre todo se olvidaron qué son, y que su ser está en la libertad. Yo les dije que no, ni por las frazadas ni por el café con leche. Lo que me pasó es que, cuando salís, te das cuenta que el azúcar es rubia y que las canas valen la pena si crecen por vivir de más. Cuando me asomé los vi tan contentos por las guirnaldas, que nunca vieron los grilletes. No me quedaron dudas. Sobre todo cuando pasó el del monociclo, que se reía y no tenía abrigo. ...

Luz, cámara y acción: Buen día.

Me preparo muy bien para salir: cada bolsillo lleno de objetivos. Abro la puerta y salgo. Viento. Más fuerte que el de ayer, que el de mañana, que el de aquella vez. La calle desolada, inhabitable. Pero salgo y camino. Los árboles se van cayendo, vuelan los pedazos de realidad, tumbando todo lo que pensábamos que era el todo. Sigo caminando mientras todo se desmorona, pero camino intacto. Ya no se donde estoy, ni adonde iba. Solamente sigo este camino, porque sé que tengo que ir por acá y no desviarme. No se adonde voy, pero voy. Acá es cuando cambió el panorama. ¿Qué? ¿Te creíste que la tormenta no terminaba? Acá no valen los discursos derrotistas. Nunca creí en los pronósticos, pero el sol salió hoy. Hasta escucho su risa, esa que larga cuando digo eso que tanto le hace reír. Me contento con eso, porque siento su mano posarse sobre la mía, porque me recuerda a aquellos soles que se escondían en el lago o en el mar, porque camino con su mano y su risa hacia un nuevo sol que se irá y...

La tristeza es más poética.

Una pizca de tristeza en los ojos de la ternura rompen con la felicidad de la inocencia. Hay algo en la nostalgia, en el hundimiento que se expresa en palabras que favorece a la poesía. Como si fuera la musiquita del heladero un domingo. Deprime pero refresca la memoria, se va tras el silencio. Es triste y hermoso a la vez. Acordes del flaco, pinceladas de Salvador, palabras de Alfonsina. Es el arte de la soledad acompañada de un suspiro. Es encontrar el placer de ver al pájaro volar, sin tener a quien mostrárselo. La perfección del desconsuelo, el amor al desengaño, el lúgubre otoño dejando árboles vacíos. Una lágrima pero no por la tristeza o por la felicidad, sino por una emoción tan fuerte que nadie sepa experimentar. Más que yo. Y el pájaro, que logró entender todo sin saberlo.

El farol en la penumbra.

Extrañamiento de la realidad, penumbra en la ciudad. Extraño me parece el sonido de fondo, extraña la falta de silencio, como el dolor de venas que trae el motor. Las calles se oscurecen cuando se apaga el farol, el aire se enturbia y las estrellas se ocultan del cielo que se aleja. Ya no hay fogata para el calor ni manzanas al despertar. El aire quema, los pulmones se queman, el alma se guarda en su cajón. Las llamas ya no se cruzan en las rutas, ahora los pibes se derrumban en los barrios. Admiramos construcciones y no emociones, luces y no estrellas. Tanto ruido y no hay sonidos. Gris realidad hace de los colores un anhelo a esperar. En el colectivo la gente no se mira. Nos quieren hacer creer que debemos odiarnos, temernos. Resulta que las similitudes son mera casualidad, reinan las diferencias como modo causal del pensar y obrar. Si te cruzo en cada plaza, en cada siesta al sol, ¿no me voy a acercar? Me golpea su forma de odiar, su desinterés, su pasar sin más. Me quedo con los ...

Metamorfosis de avance V - Un halo de luz.

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Camaná, Arequipa, Perú 19/02/2014 Despertar con tu mirada sostenida en el tiempo y en el espacio, con una sonrisa que dibujan tus labios al reflejarnos otra vez. Un halo de luz que recubre tus ojos cuando se enfocan en los míos, todo lo que transmitís, los espacios que llenás, los territorios que no estaban explorados y los que quedan por explorar. Nuestros cuerpos que se enriedan y se unen un poco más, en la mañana que nos mantiene tendidos, contemplándonos, siendo. El mundo está afuera de esta pieza, con todas sus necesidades, con todas sus cuestiones tan reales como banales. ¿Hay algo más certero para nuestra esencia que la contemplación que vivenciamos? Tus ojos y el mundo que veo dentro de ellos es lo único que parecemos precisar. No hay apuros, no hay dolores. Sólo esto, que es similar a flotar.

Metamorfosis de avance IV - Voz cantante.

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Isla del Sol, La Paz, Bolivia. 05/02/2014 Una sonrisa en cada despertar tuyo, se combina a mi felicidad. Una caricia tan esperada de la vida, donde las necesidades son menos de las que siempre conocimos. Paz que invade cada rincón de nuestros cuerpos en conjunto. Los sonidos del lago y de las fiestas de una comunidad pura, que no se deja tocar por la maquinaria destructora de verdades propias. Tu respiración que me pide que me acerque a vos y te otorgue todo aquello que estaba tan deseoso de encontrarte. Todo lo que necesitamos está en ese reflejo de miradas. Conocemos nuevos puntos espaciales y así vamos conociendo nuevos recovecos de nuestros seres que no dejan de sonreír pese a cualquier tormenta que nos asedie. Aquí todo es tan real, y lo será cuando sigamos avanzando, por dentro y por fuera. Tu voz cantante en ese momento en que somos uno. Me enloquece en cordura esa conexión. "No hay ningún apuro por llegar". Una historia que se va escribiendo en cada momento, ...

Metamorfosis de avance III - Destruyendo dicotomías.

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Copacabana, La Paz, Bolivia. 01/02/2014 Pisando lo que algunos supuestos profetas alguna vez llamaron el Edén. No creo que haga falta perder el cuerpo y la vida para experimentar ese placer. Esto me hace confiar mucho más en la realidad del cuerpo. Mis ojos nunca sintieron haberse completado así, llegando a lo más alto y alucinado por ese atardecer compartido. Aquí la rutina se hace apacible y abrazable. El alma se llena a partir de los sentidos, estamos destruyendo dicotomías. Conociéndonos, explorándonos por dentro y por fuera. Aquí podemos saber sobre nuestra realidad mucho más claramente que donde solemos estar (pero no siempre ser). Una vez más Nietzsche me deja en claro muchas cosas, pero esta vez proviene de tus labios. Conocer y abrazar tu coraza hace que pueda ver a través de ello y entenderlo todo. No desprecio el cuerpo, pero tampoco el alma. Simultaneidad necesaria. Nadie me hará creer que algo me separa por dentro. Hoy mi sonrisa y la tuya nos dan muchas respuesta...

Metamorfosis de avance II - Mi hogar, un mundo nuevo.

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La Paz, La Paz, Bolivia 24/01/2014 Un mundo nuevo, las mismas costumbres. La mente apuntando hacia el mismo norte, las mismas ideas dando vueltas. Todo acciona y reacciona de una forma diferente aquí, aunque creo que eso todavía no trastocó mis movimientos. Vivir se hace más liviano, respirar un tanto más difícil. Puedo manejarme libremente y dejar crecer a ese personaje que no deja de ser lo que conozco para ser otro, sino que solamente son mis cualidades explotadas por la libertad y calidez de este mundo nuevo para mí. El cuerpo se movió miles de kilómetros, y eso me hace notar que el mundo entero puede ser mi hogar, sin olvidar la belleza, el amor que tenga hacia mi suelo de raíces. Recuerdo lo que otro rosarino pensaba sobre el sentimiento patriota hacia cualquier bandera sudaka. La patria es mucha más grande de lo que una linea pueda dividir. Esa linea, tan significativa entro dos aires distintos pero hermanos no cambia tanto. Cruzarla descalzo sintiendo con el tacto a...

Metamorfosis de avance I - Encuentro con la simplicidad.

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Humahuaca, Jujuy, Argentina. 23/01/2014 Innovación en el alma y el sentir al conocer este inmenso cielo que nos regalo su completud para traspolarla en interioridad. El cuerpo no sabe acostumbrarse de la misma forma que la esencia ante tanta vida real, aunque los sentidos se iluminan de tanto percibir realidad. Tarda en lograrse, pero los pies logran volverse parte de la tierra que nos une a todos, destruyendo ese cemento que resalta nuestras diferencias en pos del odio hacia el otro. Aquí, allá y en cada lugar que vamos pisando, aprendemos a mirar a los ojos a un nuevo ser que siempre tiene algo nuevo para aportarnos, y una posibilidad de retribuirle una sonrisa esperanzadora. Un abrazo, una enseñanza, un dato que nos explica muchas cuestiones propias y de lo exterior, un dato que logra llenarnos. Ante el fuerte avance de la complejidad, encontramos una simpleza que nos hace ver el mundo con esos ojos que hace tanto precisamos. Acá no es para nada compleja la simplicidad ...