Deseo o necesidad; Grito o refugio.
Ya se fueron los últimos calores del invierno, y con ellos se fueron todos los sentimientos de felicidad simple, de felicidad sin necesidad. Ya se saborea ese gusto a inconcluso, a que algo no cierra. El frío se avecina, y sabemos que es difícil superarlo sin un refugio. Deseo y necesidad se confunden. Tal vez uno quiere respirar el aire puro, llenarse el pecho y gritar; ¿pero es eso lo que necesita? Creo que no sabemos lo que necesitamos, ¿pero como voy a saberlo si ni siquiera sé que es lo que deseo? ¿Deseo seguir buscando y gritando sobre caminos efímeros (caminos efímeros, autopistas eternas)? ¿Deseo encontrar ese refugio seguro, que huele a memorias luminosas? ¿O deseo seguir buscando otro refugio, que me sorprenda en la madrugada? Y sobre la necesidad, ¿realmente necesitamos refugio, o sólo es producto del viento y de las tardes nostálgicas? No tengo idea, desconozco, ignoro las respuestas... No las quiero saber. La ignorancia es uno de los errores más comunes de la espec...