De mixturas calmas y cuadernos perdidos
¿Que significa perder un cuaderno en la ruta? Debo encontrarle una explicación placentera, para no quedarme con la amarga nostalgia de sentir que las conclusiones que quedaron plasmadas en esas hojas se perdieron. Puedo apelar a lo romántico de pensar que ese cuaderno llegó a manos que lo valoraron, que alguien vio los carteles de dedos, la lista de pueblos y que aquel texto lo transportó a la Playa del Francés. Sería muy reconfortante creer que alguien cazó su mochila después de leerlo, que fue lo que terminó de inclinar esa balanza en alguna vida. También me haría feliz pensar que mis palabras se fusionaron con garabatos de algún niño de Trelew. Esos sí que son finales felices, pero incomprobables. Entonces elijo quedarme con la premisa de lo indomable del inconciente, y pensar que todas esas conclusiones ya están impresas en mi mente y mi corazón. Hasta puedo intentar evocarlas en este borrador. La calma de los lagos ingresó por mis poros, y hasta el agua del deshielo fue dig...