La luna y el perro
Cítrica la luna se asoma cuando te saco a pasear. Es un buen augurio. Dice que hay que prenderlo, tirar el humo al cielo, y compartirlo con mi hermano, que está lejos, del otro lado del charco, donde están floreciendo las acacias, ahora, en marzo. Dorada se asoma la luna, ovalada, sobre los árboles de 3 de febrero, mientras te paseo y te agradezco por acompañarme en los colapsos, en las bienvenidas y en los descansos, aunque a veces me vaya lejos, varias horas, y vos me esperes aburrido asomando el hocico bajo la puerta negra. En casi todos los árboles se esconde la luna, pero en nuestra vereda se asoma, y me hace pensar en el cielo, que es el mismo cielo que mira mi hermano, tu hermano, del otro lado del charco. Nuestro hermano que te extraña, y se pone contento de que también compartamos esto. Justo cuando salimos la luna se asoma y nos explica que en esas cosas está el brillo de luna. Como cuando haces un quilombo bárbaro, un quil...