Domicilio en otro planeta
Un jazmín perdido en el tiempo de calle Moreno incita mi olfato deseante. Yo camino como cuando no buscás nada pero esperás encontrarte.
El cielo está de película y enaltece lo magistral del pino que me cobija, mientras enero calma sus temperaturas asfixiantes.
¿Te conozco? ¿Naciste acá o tenés domicilio en otro planeta? Es que me das vuelta la cabeza, como una vertical.
Dicen que las raíces de un árbol son tan grandes como su copa. ¿No te sorprende el mundo de lo subterráneo? Todo eso que no vemos pero nos hace ser como somos.
Los engranajes de mi cabeza se disuelven con limonada, y a mí me encanta como se arruga tu cara cuando te hago reír.
Las nubes se parecen al mar.
El universo pide una vueltita.
¿Y si caminamos por una calle donde no nos crucemos a nadie?
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