Jugo del sol

Mandan a fabricar mil anclas, mientras las aves surcan los cielos al atardecer.

Hablamos de intimidad y vulnerabilidad, porque el placer es de cartón cuando viene con armaduras.

Vos conocés el mapa que se oculta en mis lunares. Yo tengo en mis dedos el aceite que desata las contracturas de tu espalda.

El jugo del sol está detrás del hipódromo, justo a la hora del corchazo. Y yo siempre lo bebo solo.

Pregunté por el fulgor, y me respondieron con la calma.

El proceso recién se deja comprender cuando llega al final.

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